Una biografía musical en primera persona...

Nací en Milán en 1966. Crecí rodeado de música gracias a mi padre, gran amante del repertorio clásico cuya colección de grabaciones acompañó mi infancia y mi juventud. Empecé a estudiar piano relativamente tarde, a los 10 años, y sólo a partir de los 14 fui encontrando profesores capaces de marcar en profundidad mi formación musical. Cuanto más pasan los años, más voy apreciando lo que me dejaron algunos de ellos: el rigor rítmico de las clases de solfeo de Emilio Suvini, los fundamentos de la armonía que recibí de Angelo Bellisario, y sobre todo las bases de la interpretación pianística que me transmitió Emilia Crippa Stradella, cuya amabilidad iba unida a una exigencia y a una claridad de ideas que son un preciado tesoro para cualquier joven pianista. Tras el título de piano en el Conservatorio “Verdi” de Milán, y mientras proseguía los estudios de composición empecé a recibir clases de Franco Scala y Edoardo Strabbioli, cuyos consejos técnicos tanto necesitaba, frecuentando, al mismo tiempo, los cursos de Alexander Lonquich, cuyas lecciones reunían una portentosa imaginación y una erudición que me asombraba, capaz de despertar en mí las intuiciones que he desarrollado en las décadas siguientes. Finalmente, los teclados históricos: el interés por el fortepiano, por el clave y por el clavicordio creció en las clases de Emilia Fadini y fue afianzándose más tarde en los cursos de Ton Koopman y Rinaldo Alessandrini, y en los muchos años de contacto personal y profesional con Jordi Savall.

 

Entre 1985 y 1995 toqué a menudo en público, en recital, como solista con orquesta y a cuatro manos con Viviana Amodeo, en Italia y en muchos otros países. Lo hice con el aval de los premios que fui recibiendo en numerosos concursos nacionales e internacionales y gracias a la energía con la que siempre me volqué en las iniciativas más diversas. De esos años dedicados a la actividad concertística recuerdo con especial cariño las dos giras de 1989 y 1990 por México —que fueron posibles gracias al esfuerzo de Víctor Rasgado, brillante compositor cuyos Seis gestos sobre las cuartas pude estrenar en la sala Xochipilli de la capital mexicana— y los muchos conciertos que ofrecí a partir de 1991 en España, país al que había trasladado mi residencia. Pero esos años supusieron también el descubrimiento de una nueva pasión: la enseñanza. La confianza incondicional que me demostró Enrique Subiela, gran amigo y entonces director de la Escuela de Música “Duetto” de Valencia, me permitieron dar forma a los Cursos Anuales de Interpretación que todavía hoy, casi dos décadas después, dirijo con tanto entusiasmo.

 

En España me doctoré en musicología en la Universidad Autónoma de Barcelona y pude comprobar cómo la investigación y la docencia me fascinaban mucho más que una vida concertística que empezaba a ser muy absorbente y, de algún modo, excluyente. El abandono definitivo de la carrera pianística coincidió con el inicio de un proyecto destinado a influir como ningún otro en mi actividad posterior: una investigación en profundidad en torno a la historia de la técnica del piano. El resultado fue la redacción de mi Historia de la técnica pianística, publicada por Alianza Editorial en 2001, un libro que escribí pensando, en primer lugar, en mis alumnos y en mi propio deseo de conocer más a fondo cómo fue evolucionando la manera de tocar a lo largo del tiempo. Su éxito, las más de 10.000 copias vendidas hasta el momento, el haberse convertido en libro de texto en tantos conservatorios de España y Latinoamérica, no dejan de sorprenderme. De lo que puedo dar fe es que lo que escribo lo escribo con pasión: pasión por la música y por lo que representa. La música, para mí, había sido siempre, en gran medida, un desafío intelectual, y la musicología dio forma a esa propensión a preguntarme lo que había detrás de esos sonidos, a buscar las maneras de pensar no sólo de quien compone, sino de quién interpreta y de quién escucha. Por ello, el núcleo de mi actividad investigadora es la teoría y la historia de la interpretación. En 2009 he terminado, por fin, mi segundo libro de grandes dimensiones (Beethoven al piano, Barcelona: Nortesur, 2010), un estudio sobre los ejercicios técnicos de Beethoven que ha ocupado ocho años de trabajo y que refleja la actitud hacia la música que he ido cultivando en esta última década. Se trata de un libro denso y orientado a un público profesional, aunque su contenido ha despertado la atención de los medios de comunicación de muchos países —incluso antes de su publicación— porque en uno de sus capítulos pongo seriamente en duda la autoría de la célebre Para Elisa. Con Áurea Domínguez y Silvia Martínez, estoy ultimando actualmente otra publicación: el único manual de estilo en lengua castellana dedicado a la redacción de textos de temática musical. Y estoy trabajando ya en mi siguiente monografía, centrada en la teoría y la historia de la interpretación musical: un volumen en el que deposito muchas esperanzas y que supongo suscitará más de una polémica.

Estrictamente ligada a la investigación está, para mí, la docencia. Desde hace más de quince años imparto cursos y clases magistrales que pretenden acercar el conocimiento musicológico a los intérpretes. El enfoque que doy a la enseñanza del piano, en particular, otorga una especial importancia a la reflexión sobre los estilos compositivos y la praxis interpretativa de las diferentes épocas: un espíritu que impregna los Cursos Anuales de Análisis e Interpretación Pianística de Valencia, que sigo dirigiendo desde 1992 y en los que he tenido el privilegio de formar a tantos brillantes pianistas españoles y latinoamericanos, muchos en colaboración con Pablo Gómez Ábalos. En los últimos años, han participado en estos cursos grandes artistas como Dimitri Bashkirov, Katia y Marielle Labèque, Joaquín Achúcarro, Eric Heidsieck, Leslie Howard, Ton Koopman, Mischa Maisky, Josep Mª Colom, Frederic Rzewski, Uri Caine, Francesco Tristano, Andreas Staier y los añorados Lazar Berman y Alicia de Larrocha, así como musicólogos e historiadores como Eero Tarasti, Piero Rattalino, Clive Brown, Barry Cooper o Kenneth Hamilton, mientras que Krystian Zimerman ofreció, en mayo de 2002, el concierto que celebraba el 10º aniversario de la creación de los cursos. Las opiniones tan favorables que todos ellos, sin excepción, han expresado acerca de esta iniciativa didáctica son una fuente de grandes satisfacciones y una inmejorable garantía para unos cursos que representan una extraordinaria experiencia musical y humana para todos quienes nos volcamos en ellos.

En 2001 empezó otra gran aventura personal y profesional: la docencia en la Escola Superior de Música de Catalunya, donde enseño actualmente en el Departamento de Musicología. En la ESMUC encontré a Silvia Martínez, extraordinaria compañera de vida, y un ambiente que proporciona inagotables estímulos, con músicos y musicólogos de todas las tendencias y alumnos a menudo sorprendentes. La experiencia de la ESMUC me animó a fundar, en 2003, Musikeon, empresa de servicios y productos musicológicos que, desde ese momento, se encarga de la organización de los Cursos Anuales de Análisis e Interpretación pianística de Valencia. De nuevo, lo profesional y lo personal se unen: Musikeon no puedo concebirlo sin las contribuciones de las maravillosas personas que viven conmigo las ilusiones que todo ello representa: Amparo Sales, en primer lugar, y luego Eva, Berta, Teresa y muchos nombres más. En el marco de las múltiples actividades de Musikeon, además de los Cursos Anuales de Interpretación, dirijo personalmente la colección de libros Nortesur Musikeon (www.editorialnortesur.com, en colaboración con Sílvia Martínez), el Proyecto "Música y Biomecánica" (www.musicaybiomecanica.com, en colaboración con el doctor Yerko Ivánovic y el Centro Médico de Rehabilitación Monte Alto de Madrid) y también el Proyecto "Nuevas Miradas", una iniciativa orientada a promover la interpretación experimental de la música clásica inspirada en el ejemplo del que es el músico que más valoro entre todos los intérpretes y compositores vivos: Frederic Rzewski.